¿Por qué se han hecho tan populares los Totem? Cinco razones y un bonus

En la tienda nos preguntan casi cada semana qué tienen de especial los Totem, y la explicación es interesante. Así que hemos decidido grabarla en vídeo y ponerla también por escrito, para toda la gente que nos lo pregunta. Estas son nuestras cinco razones que explican por qué la gente prefiere los Totems, y una sexta que no tiene que ver con la escalada pero que nos parece igualmente importante.

1. Son mucho más estrechos que un Camalot del mismo número

Cóge un Totem y un Camalot del mismo rango y ponlos cabeza con cabeza. La diferencia salta a la vista: en el Totem las cuatro levas van mucho más juntas, así que el conjunto es bastante más estrecho. En la práctica eso significa que entra en agujeros, huecos y empotres cortos donde un friend convencional del mismo tamaño simplemente no cabe. En roca como la caliza de nuestra zona, llena de agujeros y fisuras que se abren y se cierran cada pocos centímetros, esto se nota en cada largo.

El ancho de los friends clásicos y de los Camalots es interesante sobre todo en las grandes tallas para aumentar la estabilidad de la protección, principalmente en las fisuras perfectas que encontramos en granito y en arenisca, donde el ancho de la cabeza del friend no es penalizante.

2. Son flexibles del todo

El vástago del Totem está compuesto por cuatro cables finos y flexibles, sin ninguna pieza rígida entre la cabeza y el punto de chapado. Puedes colocarlo en una fisura horizontal, en un agujero, o en cualquier sitio raro, y los cables se doblan noventa grados sin hacer palanca sobre la cabeza. Un friend con vástago rígido, o con el tramo flexible corto, en esas mismas colocaciones trabaja de lado, se puede deformar permanentemente y puede desplazar el friend hacia otra posición menos estable. El Totem trabaja bien en todas las direcciones y camina menos que un friend más rígido.

3. Se pueden colocar con solo dos levas (solo para artificial)

Para escalada artificial, el Totem contempla el uso con solo dos de las cuatro levas trabajando. Esto es especialmente útil en fisuras poco profundas donde no es posible una mejor posición. Para eso tiene un punto de chapado específico por cada par de levas, distinto del textil de abajo, y hay que chapar ahí, no en el textil.

La fuerza que aguanta cada par de levas es la mitad de los kN indicados para su uso normal, así que entre 3 kN para el negro y 6,5 kN el naranja. Además al trabajar solo 2 levas pierden en estabilidad. De modo que este uso es únicamente para progresar en artificial, para sostener el peso del cuerpo. No es una protección. Nunca hay que caer sobre un Totem colocado con dos levas.

4. Lo verdaderamente revolucionario: la carga directa

Aquí está la diferencia de fondo y la que menos gente conoce. En un friend clásico de eje simple o en un Camalot de doble eje, la fuerza de tu caída se transmite por el vástago al eje de las levas. El eje empuja las levas contra la roca, y es la fricción en el punto de contacto la que hace todo el trabajo de agarrar.

El Totem está construido de otra manera. El cable no va al eje: cada par de levas tiene su propio cable, que engancha en la propia leva, y lo hace por el lado opuesto al que toca la roca. Cuando cargas un Totem no estás tirando del eje, estás tirando de las levas directamente. Y como el punto donde tiras está en el lado contrario al contacto, la propia carga hace de palanca y ayuda a que la leva gire y se expanda contra la pared, aumentando la capacidad de agarre.

Esto es lo que la marca llama direct loading, y es una patente estadounidense de Mikel Apezetxea e Iñaki Xabier Zabala, la US 7.014.156, solicitada en 2002 y concedida en 2006. Para que funcione, la leva del Totem lleva una segunda espiral logarítmica que va por dentro de una ranura observable en la leva.

Un dato para los que quieren números: por esa geometría, un Totem aprieta la roca entre un 5 % y un 10 % más que un friend convencional a igual carga. Es una ventaja de agarre, pero también conviene tenerla en cuenta en roca frágil.

5. Aguantan en fisuras abiertas

Esta razón es en realidad una consecuencia de la anterior, pero merece punto propio porque es la que más se agradece en la pared. Todo friend tiene un ángulo límite de apertura de fisura: es el punto a partir del cual, por mucho que apriete, ya no hay equilibrio posible y la fuerza necesaria para sujetarlo tiende a infinito. Ese límite es exactamente el ángulo geométrico de su leva. En un friend convencional, con levas de 13,75°, la fisura puede abrirse como mucho 13,75° por pared, unos 27,5° en total. El Totem tiene levas de 20,35°, así que su límite está en 20,35° por pared, más de 40° en total.

Conviene decirlo claro: ni un friend ni un Totem llegan a ese ángulo en la práctica. Se salen mucho antes, porque la fricción de la roca tiene un límite y cuanto más se acerca la fisura al ángulo límite, más fuerza de apriete hace falta para que no deslice. Lo que importa es el margen: a igual apertura de fisura, el Totem está mucho más lejos de su límite que un friend convencional, y por eso aguanta en aperturas donde un friend clásico ya se ha salido.

Y lo interesante es que un friend clásico con levas de 20° sería un mal friend, porque agarraría mucho menos. El Totem puede permitírselo porque la carga directa hace que su leva de 20,35° trabaje, a efectos de agarre, como una de entre 12,5° y 13°. Es decir, agarra como un friend normal y además tiene mucho más margen en fisuras abiertas.

Bonus: fabricados en Euskadi por una cooperativa

Esta sexta razón no tiene que ver con la escalada, pero nos parece igualmente importante. Totem Cams fabrica en Euskadi, en el norte de España, y la empresa es una cooperativa. En una industria donde la mayoría de marcas históricas han acabado en manos de grandes grupos, un fabricante europeo, cooperativo y con una patente propia que ha cambiado cómo se diseña un friend es una rareza que nos gusta apoyar. Y un apunte para los curiosos: esa patente caducó en junio de 2022 y, cuatro años después, nadie ha sacado todavía un friend con carga directa. Cuando caducó la del doble eje de Black Diamond, los clones tardaron cinco años en llegar. Veremos.

Aunque es poco probable que ocurra pronto: los Totem son considerablemente más difíciles de fabricar que la mayoría de friends, y además ya cuentan con una clientela fiel que desea apoyar el proyecto.

Si quieres verlos en mano y comparar cabezas con un Camalot, pásate por la tienda en Sisteron. Y si ya los usas, cuéntanos en comentarios en qué colocación te han salvado.